El pasado 17 de febrero asistí al congreso ITN organizado por EIG y Stezano Consulting en el Palacio de Congresos de Granada. Tres horas y media de ponencias sobre inteligencia artificial aplicada al negocio, con demos en directo y participación del público. Te cuento lo que dio de sí.
El contexto: no es hype, son datos
La primera parte del evento la protagonizó Antonio del Águila, formador en IA, que arrancó situando dónde estamos. La IA no es una revolución más: las anteriores (vapor, electricidad, informática) tardaron entre 30 y 80 años en completarse. Esta va en meses. ChatGPT llegó al millón de usuarios en 5 días; hoy son 1.200 millones semanales.
Los datos que manejó:
- El FMI estima que el 40% del empleo global está expuesto al impacto de la IA
- McKinsey habla de automatizar el 30% de las horas trabajadas en sectores como marketing, ventas o programación
- Para 2030 se prevén 92 millones de puestos de trabajo transformados
El mensaje de fondo: los jóvenes son nativos digitales, pero la experiencia de negocio la tienes tú. La IA multiplica ese conocimiento. Sin él, se convierte en ruido.
Bloque 1: Herramientas prácticas (sin código, sin excusas)
Antonio hizo demos en directo de varias herramientas. Algunas ya las conocía, pero verlas funcionar con casos reales del público tiene otro impacto.
Gamma — Creación de webs en minutos a partir de un prompt con la descripción de tu empresa. Versión gratuita con hasta 3 páginas. Sin tocar código, con imágenes generadas por IA integradas.
ManyChat / Benichat — Automatización de respuestas en Instagram y Facebook. El caso de uso claro: alguien comenta una palabra clave en tu publicación y recibe automáticamente un DM con información, catálogo o enlace. 24/7, sin intervención humana. El dato que puso encima de la mesa: contestar en el primer minuto puede aumentar conversiones un 391% (Velocify).
ElevenLabs — Asistente de voz con IA. Se configura en 5 minutos, entiende y habla en múltiples idiomas, captura datos del cliente (nombre, teléfono, email) a lo largo de la conversación y los vuelca a un CRM o Excel. Hizo una demo en directo simulando una inmobiliaria: funcionaba bien, con respuestas coherentes y recogida de datos limpia.
HeyGen — Clonación de avatar. Grabas 15 segundos de vídeo y genera un avatar tuyo que habla cualquier idioma. Sirve para contenido de redes, onboarding interno o comunicaciones en idiomas que no dominas.
Base44 — La demo más impactante del bloque. Creó una app de e-commerce funcional para una pescadería (elegida por votación del público) en directo, en minutos, con carrito de compra, panel de administración y gestión de pedidos. Sin una línea de código.
Impresiona verlo. Y es útil para validar una idea rápido o tener un prototipo con el que enseñar algo a un cliente. Pero hay que entender qué es lo que tienes en la mano: un punto de partida, no un producto terminado. El código generado por IA funciona en el momento de la demo, pero no está optimizado, acumula deuda técnica desde el minuto uno y en cuanto necesitas personalizarlo o escalar, el mantenimiento se complica. Sin un desarrollador detrás, cualquier cambio puede romper lo que ya funciona. Lo que antes costaba varios miles de euros y semanas de trabajo tenía detrás a alguien que conocía cada línea. Esto no.
Una reflexión desde el lado del desarrollo
Me dedico a hacer aplicaciones web y diseño web, así que tengo algo que añadir aquí.
Las herramientas de generación de código con IA son útiles. Las uso. Pero hay una distancia importante entre lo que ves en una demo de 10 minutos y lo que necesita un negocio real.
El código que genera una IA sin supervisión tiende a funcionar para el caso concreto que le pides, pero no está pensado para crecer, para que otra persona lo entienda, ni para que sea fácil de modificar seis meses después. No sigue convenciones, no tiene tests, no está documentado. Cuando algo falla, y falla, no hay nadie que entienda por qué.
Esto no significa que estas herramientas no tengan valor. Lo tienen, y mucho, en manos de alguien que sabe lo que está haciendo. Un desarrollador puede usar IA para ir más rápido, para prototipar, para automatizar tareas repetitivas. El resultado final sigue siendo código revisado, estructurado y mantenible.
El problema es cuando se presenta como una sustitución directa. Una app creada en 5 minutos con Base44 puede servir para validar si hay demanda, para mostrar un concepto a un cliente o para salir del paso en un caso muy concreto. Pero si el negocio crece, si necesitas integraciones, pagos reales, lógica personalizada o simplemente que alguien lo mantenga, vas a necesitar a alguien que entienda lo que hay debajo.
La IA baja la barrera de entrada. Eso es bueno. Pero no elimina la necesidad de criterio técnico, igual que tener acceso a una sierra no te convierte en carpintero.
Bloque 2: Estrategia comercial con IA (Héctor Estezano)
La segunda parte la llevó Héctor Estezano, consultor de ventas. Aquí el tono cambió: menos herramientas, más metodología.
Su premisa de entrada: «La IA sin estrategia distrae. Con foco, multiplica.»
Trabajó con el público un flujo de prompts encadenados en ChatGPT, todos orientados a construir una estrategia comercial desde cero. El proceso:
- Descripción del producto — punto de partida para todo lo demás
- Análisis de características → transformadas en experiencias del cliente
- Promesa de valor — qué transformación espera el cliente
- Segmentación — hasta 5 segmentos de cliente con alta probabilidad de compra
- Avatar de cliente — puntos de dolor, motivaciones, miedos, objeciones
- Hábitat del cliente — dónde encontrarle (LinkedIn, Instagram, eventos…)
- Estudio de mercado y ventaja competitiva — usando el modo agente de ChatGPT para navegar webs de competidores y extraer datos
- Embudos de venta — identificar canales activos, medir métricas por fase y convertir objetivos de facturación en acciones concretas
Sobre los prompts, explicó bien la diferencia entre el uso básico (rol + tarea) y el avanzado (rol + habilidad específica + tarea + audiencia + contexto + formato de salida). La calidad de la respuesta depende directamente de la calidad del prompt. No es magia, es precisión.
Un punto que se repitió varias veces: las objeciones del cliente deben estar identificadas antes de la venta. Si las nombras tú primero, te acercan al cierre. Si las dice el cliente después de escuchar el precio, te alejan.
Lo que me llevo
- El modo agente de ChatGPT (versión de pago) es probablemente lo más potente que se mostró: navega webs, extrae datos, abre PDFs y ejecuta tareas complejas en modo autónomo. Para investigación de mercado o análisis de competidores, cambia completamente los tiempos.
- Base44 tiene valor como herramienta de prototipado rápido. Para producción real, necesita trabajo encima.
- El flujo de prompts de Estezano es exportable a cualquier negocio. No requiere conocimientos técnicos, solo claridad sobre lo que vendes.
- La ventaja real no está en las herramientas, está en saber qué pedirles y qué hacer con lo que devuelven.
El evento fue gratuito y presencial. El formato funcionó: ver las demos en directo, con errores incluidos, da más confianza que un vídeo editado. Si tienes ocasión de asistir a algo similar, merece la pena.¿Quieres que ajuste el tono de la reflexión, que sea más o menos directo, o que añadas algún ejemplo concreto tuyo